miércoles, 23 de marzo de 2016

Siete pasos para la resolución de conflictos.



Fusione dos grupos de trabajo y tendrá una alta probabilidad de conflictos internos. Promueva uno de los dos empleados que aplicaron para el mismo puesto y también ocurrirán los conflictos. Introduzca cambios y los conflictos se generalizarán. Los conflictos en el puesto de trabajo no son totalmente impredecibles, es natural en cualquier ambiente en donde la gente trabaja cerca y existe dependencia unos de otros para el trabajo efectivo.

Cuando el conflicto se maneja de manera apropiada, se incentiva la generación de nuevas ideas, los procesos de mejoramiento y el fortalecimiento en las relaciones entre los empleados. Sin embargo, si es mal administrado, le puede costar a la empresa grandes sumas de dinero en pérdida de tiempo, ausentismo y compensaciones por reclamos.

El conflicto puede ser tan simple como la discusión entre dos empleados sobre la utilización de una determinada máquina, o tan complejo como la fusión de dos Empresas con diferentes culturas.

La pobre comunicación es la causa principal del conflicto. Las habilidades sólidas de comunicación, es el remedio. Los empleados a todo nivel pueden entrenarse y beneficiarse de la administración del conflicto, desarrollando las habilidades que necesitan para resolver las disputas antes de que se salgan de toda proporción. Otro aspecto positivo es el de permitir a los empleados ser parte de la solución.

Desgraciadamente, muchos empleados rehuyen enfrentarse a los conflictos, y prefieren meter la cabeza en la tierra esperando que los problemas se vayan por sí solos. Cuando el conflicto es ignorado, gradualmente crece en intensidad, y eventualmente puede erupcionar en un problema más serio.

El conflicto requiere ser abordado y resuelto tan pronto como se presenta, y utilizando la comunicación entre las partes involucradas. Para ello, siga los siguientes pasos:

1. Defina el problema en términos de los intereses de ambas partes:

- Presente el problema de tal forma que no transmita juicio ni queja.
- Mantenga reportes todo el tiempo.
- Escuche cuidadosamente a la otra persona.
- Asegúrese que entiende los intereses de la otra persona y clarifique los suyos.
- Tome su tiempo.

2. Identifique todas las opciones de solución.

- Pregunte a la otra persona para que sugiera sus propias soluciones.
- Trate las ideas de los demás con respeto.
- Evite la evaluación hasta que cuente con el suficiente número de propuestas.

3. Evalúe las opciones para obtener la solución.

- Sea honesto.
- Escuche activamente.
- Esté abierto para nuevas opciones y cambios que vengan a la mente.
- Evalúe todas las opciones para asegurarse que satisface a ambas partes.

4. Decida la solución adecuada.

- No presione o imponga la solución.
- Cuando la decisión aparece cerca, man-téngala hasta que ambos la entiendan.

5. Desarrolle e implemente el plan.

- Decida específicamente quién lo hará, qué y cuando.
- Especifique un tiempo y sea bien específico con las tareas.

6. Desarrolle un proceso para evaluar la efectividad.

- Incorpore el proceso en un plan de implementación.
- Decida cuando y cómo debe ser medido el progreso.

7. Hable acerca de la experiencia.

- Invite a la otra persona a compartir sus perspectivas en el proceso.
- Sea honesto acerca de sus propias perspectivas de progreso.



http://www.hacienda.go.cr/centro/datos/Articulo/Siete%20pasos%20para%20la%20resoluci%C3%B3n%20de%20conflictos.doc


Por: Noralba Hoyos Ruiz


lunes, 21 de marzo de 2016

CONFLICTOS DESDE UN ENFOQUE POSITIVO



Por:  Noralba Hoyos Ruiz

En los diferentes ámbitos de la vida diaria, tanto familiar, económico, laboral, sentimental etc. se está en constante búsqueda de obtener satisfacción a las necesidades y la construcción de un entorno de bienestar. El hecho de interactuar con otras personas que se encuentran en la misma búsqueda conlleva a vivir en un medio en el que cada cual debe defender su punto de vista, su posición, sus intereses lo cual constituye un estado de negociación constante. 

El conflicto es inherente al ser humano, tan cambiante como él, por ello  en un mundo de intereses y motivaciones individuales, la resolución de conflictos es un tema que debe seguir en constante evolución y estudio de tal manera que siempre existan herramientas actualizadas y acordes para superar cualquier confrontación de posiciones en búsqueda de una solución que favorezca a las partes de manera igualitaria.

Generalmente se asume que la resolución de un conflicto implica mayor grado de  satisfacción de una de las partes y menor grado de  satisfacción de parte de la otra, sin embargo es posible al aplicar las estrategias y técnicas correctas, la obtención de resultados que favorezcan los intereses de todas las partes en conflicto.
En este blog compartiremos información útil, aplicable a la resolución de los conflictos que se presenten en el diario vivir, así mismo es un espacio para interactuar con los participantes, compartir experiencias y enriquecer el abanico de alternativas que nos permitan superar confrontaciones de cualquier tipo.   


MANEJO DE CONFLICTOS



Los conflictos al ser una situación que se ha detectado dentro de las organizaciones, y por lo tanto se les da la importancia que se merecen ya que de allí surgen nuevas acciones de mejora para un cambio continuo en los procesos internos de las organizaciones, estos en su mayoría nacen de la interacción de componentes en un proceso.

Por lo anterior y teniendo en cuenta la recopilación de informacion se muestra a continuación el siguiente diagrama para una mejor comprensión de la ruta para solucionar conflictos.




Por: German Alfredo Gutierrez León.

Fuente: HABILIDADES PARA LA NEGOCIACIÓN Y EL MANEJO DEL CONFLICTO 
¿Que es el conflicto? Semana 1, documento estudio politécnico gran colombiano 2016


sábado, 19 de marzo de 2016

CONFLICTOS LABORALES

Las fricciones que pueden producirse en las relaciones de trabajo pueden manifestarse desde “un paro de masa, que pone en peligro la vida de una comunidad, hasta la más leve controversia sobre si cierta empresa ha impuesto o no una sanción injusta a uno de sus empleados.
Cuando las condiciones de trabajo se deterioran en el seno de las empresas tienen como consecuencia el desencadenamiento de un conflicto de trabajo o también conocido como conflicto laboral. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la conflictividad laboral puede medirse por el número de huelgas y cierres patronales experimentados por un país a lo largo del año.1
Los conflictos laborales son de naturaleza distinta en función de las condiciones laborales que se hayan deteriorado. Un conflicto laboral es pues, la disputa de derecho o de interés que se suscita entre empleadores y empleados.
La solución de los conflictos laborales se lleva a cabo después de negociaciones entre los representantes sindicales de los trabajadores y los representantes de los empleadores y si no hay acuerdo intervienen los órganos de mediación adecuados. En los casos más enconados de conflictividad laboral los trabajadores pueden optar por declararse en huelga y los patronos por aplicar el llamado cierre patronal.
Entonces podemos decir que los conflictos de carácter laboral no son algo nuevo, ni corresponde a una época en que el derecho del trabajo ha desarrollado elementos legales para regir las relaciones laborales de la manera mas justa posible, sino al contrario, los conflictos son una parte integral de las relaciones en todas las actividades humanas, la aparición del derecho del trabajo tuvo como antecedente indiscutible el abuso del hombre por el hombre, el aprovechamiento ventajoso del fuerte sobre el débil, el desprecio inhumano del económicamente poderoso sobre el indigente. Por ello se ha dicho, que la historia del derecho del trabajo no es en si misma otra cosa que la historia del hombre en la búsqueda de su progreso, de su libertad y de su seguridad y en consecuencia normal y reglamentar las relaciones obrero patronales y disminuir la fricción dentro del ambiente laboral.


Por: Noralba Hoyos Ruiz







viernes, 11 de marzo de 2016

CONSEJOS PARA ENFRENTAR CONFLICTOS LABORALES



Es inevitable la confrontación o la disparidad entre compañeros o con tu jefe, especialmente cuando se trata de un grupo humano numeroso donde coexisten diferentes personalidades. A diario se presentarán situaciones que pondrán a prueba tu carácter y tu capacidad de resolver conflictos.

1.   Mantén la calma
Lo primero que debes tener en cuenta a la hora de lidiar con un conflicto, es que suelen escalar rápidamente una vez que se involucran las emociones. Muchos trabajadores tienen dificultades para verbalizar sus pensamientos y se frustran fácilmente y puede incluso dar lugar a violencia. Antes de enfrentar cualquier disputa, tómate un momento para respirar y tranquilizarte. Ordena tus pensamientos y asegúrate de mantener el buen trato.

2.    Decide cuáles son los resultados que deseas obtener de la disputa
Debes tener claro tus objetivos. ¿Quieres cambiar la manera de pensar de alguien o estás defendiendo tu postura personal? ¿La importancia radica en el asunto del conflicto o en la persona? Si no estás seguro acerca de estos puntos, tal vez ni siquiera deberías involucrarte. Debes determinar si el altercado tiene un fin útil.

3.    Tienes que estar dispuesto a ceder
No importa quién tenga la razón. Si ambas partes no creyeran estar en lo cierto, el conflicto no se habría producido. Es verdad que muchos sólo se enfrentan contigo porque pueden hacerlo, sin embargo debes saber que no podrás ganar siempre. En ocasiones si quieres alcanzar un acuerdo deberás ceder. No necesariamente debe haber un perdedor, pero a veces tendrás que tragar tu orgullo y ceder para que los demás puedan ganar una discusión.

4.    Realmente escucha a los demás
¿Cómo puedes intentar solucionar una disputa si no entiendes cuáles son los argumentos de ambas partes? Si no te muestras capaz de escuchar los argumentos de los demás, ¿por qué los demás deberían escuchar los tuyos? Al escuchar podrás comprender la perspectiva del otro. Incluso cuando creas saber qué piensa, tómate el tiempo de escucharlo. La manera más sencilla de resolver un conflicto es llevando al otro a comprender tu manera de ver las cosas, no indicándole qué hacer. 

5.    Evita los ataques personales
Jamás insultes al otro. Piensa del modo que lo hace un político que quiere conseguir votos. Si los atacas o cuestionas su inteligencia mediante ofensas jamás se adherirán a tu causa. Para conseguir  simpatizantes necesitas generar respeto y eso se gana, no se exige.

6.    Desvincúlate del resultado
Sin importar qué tan bien hayas argumentado tu causa, siempre existe la chance de perder la disputa. En ocasiones tendrás que aceptar el fracaso y alejarte. Una buena manera de resolver un altercado sin tener que admitir la derrota es aceptar las diferencias. Esto significa aprender a vivir con las diferencias, dejando el resentimiento de lado.

7.    Una vez que se haya terminado, olvídalo
Es importante no tomar los altercados demasiado a pecho. Lo que no te mata, sólo te fortalece, recuérdalo. Este conflicto no cambiará tu manera de ver el mundo, no vale la pena darle vueltas al asunto. 

Referencia

Por Darío Caicedo

                                                                                                      

SEIS HABILIDADES ESENCIALES PARA MANEJAR CONFLICTOS




1. Cree y mantenga un vínculo, incluso con su “adversario”
La clave para desarticular un conflicto radica en establecer un vínculo —o restablecerlo si se ha deteriorado— con la otra parte. Para ello no es necesario que ese individuo nos agrade; lo único que hace falta es un objetivo en común. Trate a la persona como a un amigo, y base la relación en el respeto mutuo y la cooperación. Los líderes deben aprender a diferenciar entre la persona y el problema, y evitar las reacciones negativas a los ataques o las emociones intensas.

2. Entable un diálogo y negocie
Es importante no apartar la conversación del tema en cuestión, mantenerse concentrado en un resultado positivo y ser consciente de la meta común. No se muestre hostil ni agresivo. La etapa siguiente es la negociación, en la que además de dialogar se “regatea”. El diálogo y la negociación producen transacciones genuinas y productivas para ambas partes.

3. “Ponga el pescado sobre la mesa”
Esta expresión significa plantear una cuestión difícil sin hostilidad. La frase proviene de Sicilia, donde los pescadores, que mantienen vínculos muy fuertes, exponen su sangriento botín del día sobre una gran mesa, para limpiarlo en conjunto.
Si usted deja pescado “bajo la mesa”, empieza a pudrirse y a oler mal. En cambio, una vez que plantea el problema, puede empezar a aclarar el enredo. Sea directo pero respetuoso, y hable en el momento oportuno.

4. Comprenda la causa del conflicto
Entre las raíces de una discrepancia se encuentran las diferencias en materia de objetivos, intereses o valores. También podrían influir percepciones opuestas de un problema. “Se trata del control de calidad” y “Lo que falla es la producción”, y hasta estilos de comunicación distintos. El poder, la rivalidad, la inseguridad, la resistencia al cambio y la confusión de roles son otros motivos de desacuerdo.
Es crucial determinar si un conflicto guarda relación con intereses o necesidades. Los intereses son más transitorios y superficiales, como la posesión de tierras, el dinero o un empleo; las necesidades son más básicas y difíciles de negociar: identidad, seguridad y respeto, por nombrar algunas. Muchos conflictos parecen obedecer a intereses, cuando en realidad son producto de necesidades.

5. Aplique la ley de la reciprocidad
La reciprocidad es la base de la cooperación y la colaboración. En general, lo que uno da es lo que recibe. Recientemente, varios investigadores han descubierto “neuronas espejo” en el cerebro, lo cual indica que nuestro sistema límbico (cerebro emocional), donde se encuentra la empatía, recrea en nosotros la experiencia de las intenciones y las emociones del otro. El intercambio y la adaptación interna permiten que dos individuos sean capaces de identificarse con los estados interiores del otro. En consecuencia, ambos podrán hacer las concesiones necesarias en el momento debido.

6. Construya una relación positiva
Una vez establecido un vínculo, nutra la relación y siga tras el logro de sus objetivos. Trate de equilibrar la razón y la emoción, porque emociones como el miedo, el enojo, la frustración pueden desbaratar acciones bien planeadas.
Entienda el punto de vista de la otra persona, lo comparta o no. Cuanto más efectiva sea la manera en que comunique sus diferencias y los puntos de concordancia, mejor comprenderá las preocupaciones del otro, y así mejorará sus probabilidades de alcanzar un acuerdo aceptable para ambas partes. Los vínculos más fuertes se basan en lo que el psicólogo Carl Rogers denominó “consideración positiva incondicional”.
Sentirse aceptados, dignos y valorados son necesidades psicológicas básicas. Y, como demuestran los procesos de negociación para liberar rehenes, es más productivo persuadir que coaccionar.



Por Maryoris Pérez Restán


jueves, 10 de marzo de 2016

MÉTODOS ALTERNATIVOS DE SOLUCIÓN DE CONFLICTOS



tomado de:http://blogs.peru21.pe/tumismoeres/prob.jp
Conceptualización del conflicto
Para hablar de métodos de resolución de conflictos, es importante  partir del hecho de que  el conflicto, es un fenómeno que ha surgido  como una constante en la historia de la humanidad y que  tiene sus orígenes aplicativos  en el inicio de la historia, en las teorías de la agresión, cuando los hombres por competencia y subsistencia buscaban acabar al más fuerte y conseguir el dominio, para lograr sus intereses.  Sin embargó el conflicto en la actualidad es percibido como una realidad social, por tanto es necesario que el individuo comprenda que los conflictos que se generan deben ser resueltos de forma positiva, para que estos reduzcan  y se transformen en oportunidades, se podría decir entonces que el conflicto es un elemento esencial en el proceso de construcción y  reconstrucción humana.
La comprensión de los conflictos exige construir una conflictología capacitada para entender el origen y las causas de los conflictos, su evolución y comportamiento. Para ello no podremos desdeñar ninguna aportación racional, científica o de cualquier otra índole del conocimiento humano ya sea intuitiva o emocional. Por ello, la Conflictología incluye aportaciones de la Sociología, Antropología, Psicología (todas sus escuelas y tendencias), Neurología (muy necesaria para comprender los fundamentos biológicos de las emociones humanas).

Formas alternativas de resolución de conflictos

Las formas alternativas corresponden a mecanismos no formales y solidarios que brindan un elemento fundamental en la humanización del conflicto, con la presencia de una tercera persona que actúa como facilitadora especialista en resolución o prevención del conflicto. Las formas alternativas son una debida opción cuando la convivencia diaria, familiar y comunitaria ha sido transgredida de manera intencional y repetitiva con perjuicios a nivel emocional, social, físico o legal de una persona. Las figuras alternativas también permiten a los individuos ser gestores de cambios pro-positivos y pro-activos que faciliten el bienestar mutuo, así como la satisfacción y el beneficio de los actores involucrados.
La Constitución Política colombiana de 1991 reconoce la posibilidad que tienen los particulares de ejercer funciones de árbitros o conciliadores que definan fallos sobre los diversos problemas en los cuales se pueden ver involucrados las personas, grupos y comunidades. El profesional en Trabajo Social está capacitado para actuar en el manejo de los mecanismos alternativos de resolución de conflictos por la formación holística que comparte con la mayoría de las ciencias sociales como la sociología, la economía, la antropología y la psicología.

Ejerce un rol educativo que busca no sólo reforzar comportamientos sino capacitar a los actores que intervienen en lo referente al manejo de habilidades, buscando potencializar las capacidades para manejar, enfrentar y resolver el problema en forma eficiente. Tal formación posibilita la comunicación y la relación entre las partes, y clarifica el origen y la estructura del conflicto; facilita, además, el proceso de negociación y la identificación y análisis de alternativas, así como permite que los actores aprendan del conflicto y lo conciban realmente como una oportunidad de aprendizaje. El trabajador social desarrolla este proceso determinando unas fases, objetivos y estrategias que le permiten manejar técnicas y tácticas propias de la intervención profesional, a través de las cuales intenta comprender y explicar lo que sucede, qué sienten las personas, qué hacen y por qué hacen lo que hacen, fortaleciendo así las acciones educativas.

Referencias
Camp, E. V. (2015). Conflictología. Revista de Paz y Conflictos, pp. 9-24.
Alvarado, M. E. F. (2003). Los conflictos y las formas alternativas de resolución(pp. 265-268). Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca.

Por: Miryan Patricia Mejía.